El vehículo que más capital apuntó jamás a América Latina administraba cerca de 8.000 millones de dólares. Sus tres responsables salieron el mismo año. La línea que iban a dibujar quedó en un punto.
El CPM sube, la atención se fragmenta y el dueño del canal cobra peaje. Mientras tanto queda un soporte que el cliente sostiene con la mano, mira de frente y no puede saltar. En México hay casi un millón de esquinas donde eso pasa todos los días.