Trabajo · Trabajo
La IA llegó a la sala de directorio. Ahora qué.
El chat ya está en el paquete. El criterio, no. Cómo los buenos boards están usando modelos sin entregarles el voto.

Jonah Peck
11 de agosto de 2026 · 8 min de lectura

En tres directorios que visitamos este mes, el paquete llega con un anexo generado por modelo: riesgos, preguntas, un párrafo de “lo que el management no está diciendo”. Útil. También un nuevo riesgo: boards que confunden un buen resumen con haber leído. La IA no robó el asiento. Robó la preparación, que era la única prueba de que alguien había hecho el trabajo.
Los boards que lo están haciendo bien usan el modelo como pasante brillante y mudo. Resume, no recomienda. Señala omisiones, no estrategia. “Si el modelo escribe el acta”, dice una directora en São Paulo, “alguien todavía tiene que haber estado en la sala.”
Si el modelo escribe el acta, alguien todavía tiene que haber estado en la sala.
We Love Business, no el autopiloto. La herramienta que comprime un paquete de 80 páginas no reemplaza a la persona que puede decir que no en la página 12.


